Entre 1931 y 1935 el concurso para el Palacio de los Soviets de Moscú fue, sin lugar a dudas, uno de los eventos arquitectónicos más importantes del siglo XX. En él se dieron cita algunos de los arquitectos europeos más influyentes del momento, como es el caso de Le Corbusier, E. Mendelsohn, W. Gropius y H. Poelzig; junto a otros importantes nombres del panorama soviético, como los célebres hermanos Vesnin, I. Zholtovsky, V. Shchuko y B. Iofan. El concurso, resuelto en favor de un grupo de arquitectos soviéticos encabezados por el propio Iofan, derivó en toda una serie de duras reacciones de los arquitectos europeos contra el resultado del concurso, reacciones lideradas por Le Corbusier.