domingo, 5 de febrero de 2012

El argonauta de las sensaciones verdaderas

Así denominó Jaime Siles a Alberto Caeiro (el único heterónimo de F. P. que no escribió en prosa), en su reseña en ABC de su libro publicado por Abada.

 José de Almada Negreiros - Alberto Caeiro 
(detalle de la fachada de la Facultad de Letras de Lisboa)

No recogeremos a Caeiro aquí por el tópico de que utilizó un lenguaje estético directo, concreto y simple, pero aun así bastante complejo desde el punto de vista reflexivo, sino por su condición de navegante lúcido y realista.

Véase la muestra que siempre hemos hecho nuestra y más en estos tiempos de tribulación:

"El único sentido íntimo de las cosas/
es que no tienen sentido íntimo alguno".


2 comentarios:

  1. No acabo de estar de acuerdo, el sentido es algo que le damos y por tanto existe mientras nosotros lo hagamos, no es una cualidad del objeto en sí. El post anterior es magnífico, preciso y relevante. Deberían megafonizarlo en lugar de los discursos políticos en vísperas de elecciones. Gracias, un saludo.

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  2. Ctk: sentido como razón de ser, finalidad. Perdone a este estoico escéptico.
    Así, el sentido de la vida es que la vida no tiene sentido.
    Fuimos energía oscura y espero que lo seremos también después.

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